Hay momentos que marcan un antes y un después en la historia de una compañía. Recientemente, nuestros fundadores, Manuel, Rafael y María González Villanueva, fueron invitados por el CDAEM (Centro de Documentación de las Artes Escénicas y de la Música) para formar parte de su prestigiosa serie «Figuras».
Este ciclo de entrevistas no es solo una charla más; es un reconocimiento institucional a profesionales que han dejado una huella imborrable en la escena española. Que el Ministerio de Cultura, a través del CDAEM, haya querido documentar el legado de Productores de Sonrisas es, para nosotros, el mayor de los honores.
Un viaje al corazón del circo: Del serrín a la excelencia
En esta entrevista profunda y sincera, los hermanos González Villanueva abren las puertas de su memoria y de su «laboratorio» creativo. Como bien dice María durante la charla: «Trabajamos con belleza y riesgo. Tenemos la suerte de poder cambiar el día de una persona en apenas dos horas».
A través de sus palabras, recorremos una historia de tradición y futuro:
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La infancia como escuela: Desde los recuerdos de Manuel con el sonido rítmico de las picas clavándose en la plaza del Rey, hasta las mañanas de vacaciones de María entrenando con acróbatas marroquíes.
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El peso del apellido: El homenaje a su padre y a sus tíos, quienes fundaron el Gran Circo Mundial tras aprender el oficio de la mano de Arturo Castilla en el Price.
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La visión de negocio: Cómo Manuel equilibra la responsabilidad de «pagar nóminas» con la búsqueda incansable del talento internacional y la estrategia creativa para que cada show sea único.
El «Aroma» de Productores de Sonrisas
Uno de los puntos más inspiradores de la entrevista es cuando explican cómo han logrado que el circo de carpa sea respetado como alta cultura. Rafael destaca la importancia de la «piña» familiar que se forma en las giras, y cómo la colaboración con artistas de la talla de Juanjo Llorens (luces), Miguel Braida (escenografía) o su socio Suso Silva, ha creado un estándar de calidad que el público ya reconoce como propio.
«Cualquier show de Productores de Sonrisas tiene que oler a nosotros», explican. Es esa obsesión por la excelencia, por cuidar al espectador y por dignificar el hábitat natural del circo —la carpa— lo que ha hecho que el CDAEM los elija como figuras clave de nuestra cultura.
Un legado para el futuro
Formar parte del archivo del CDAEM significa que la historia de Productores de Sonrisas ya pertenece al patrimonio cultural de España. Es un reconocimiento a 20 años de esfuerzo por demostrar que el circo es un arte de personas, capaz de reinventarse y de emocionar a todas las generaciones por igual.
Agradecemos profundamente al CDAEM por esta oportunidad de compartir nuestra historia y, sobre todo, por poner en valor el circo dentro de las artes escénicas y la música de nuestro país.